Imagen: RRSS. En la historia de las luchas del pueblo hay hitos que merecen siempre ser recordados y enaltecidos pues marcan un punto de viraje en la evolución de su conciencia política, del paso de la resistencia por las vías legales hacia las acciones de hecho, del transitar de los reclamos por los causes jurídicos e institucionales hacia el desborde legítimo de la violencia y el ejercicio de la justicia por mano propia, así ésta provoque la reacción sangrienta de los opresores. Era el año de 1921, el sistema latifundista había apuntalado su presencia por todo el país, principalmente en el altiplano y los valles consolidándose mediante el robo y la violencia. Esto significaba un ataque abierto contra los pueblos indígena-campesinos y la destrucción de su organización comunitaria, agresión promovida por el Estado boliviano en favor de los intereses económicos de las clases dominantes y del capital extranjero [1] . La región de Jesús de Machaca era entonces una marka en el altiplan...
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